miércoles, 28 de febrero de 2018

Las subvenciones son la madre de todas las corrupciones.


Si yo tengo un negocio,privado claro, nadie me ayuda ni debería ayudarme a comprar maquinaria o locales e incluso a contratar personal. Yo arriesgo mi dinero con la expectativa de obtener ganancias para recuperar la inversión y obtener un beneficio. Es mi negocio, es mi riesgo.Y con mi decisión de inversión puedo beneficiar a la sociedad pero a quien busco beneficiar es a mi mismo porque arriesgo mi capital y mi trabajo.
Si yo monto un congreso de móviles o de cocinas o de libros en Barcelona o Madrid o Coruña, lo hago con un fin privado, un ánimo de lucro privado, por mucho que se beneficien hosteleros, taxistas, carpinteros, electricistas.
Si se subvenciona al Congreso Mundial de Móviles con la cantidad que sea, se está promoviendo que otros vengan a pedir a la puerta y que el que adjudica pueda negociar con los diferentes adjudicatarios, con fines espúreos , por ejemplo, financiar al partido político que está al mando, por ejemplo, caso Gurtel, Púnica, Filesa, Palau, etc.....
Nada hay más sano que la subvención cero y que cada uno se busque sus lentejas. Que no me cuenten milongas del efecto beneficioso sobre la economía de la ciudad (en este caso Barcelona). Son todo cuentos de la lechera para seguir haciendo creer a la gente que los políticos que tenemos resuelven algún problema, cuando ellos son la principal fuente de creación de problemas.
Los políticos también deberían buscar sus lentejas en las donaciones de sus afiliados y patrocinadores (contabilizados de forma oficial y pública), sin tener que acudir a robar las lentejas de los demás.
Si las empresas de móviles quieren congresos que los paguen ellas.
Por no hablar del coste de oportunidad de los fondos dedicados al chanchulleo en lugar de aplicarlos a infraestructuras, dependencia, pensiones, etc...
"El contrato vencía en 2018, pero ya en 2015, el ministro de Industria, José Manuel Soria, aceptó renovarlo hasta 2023 en los mismos términos. El resultado es que el Gobierno habrá aportado a fondo perdido 55 millones entre 2012 y 2023 y garantizado otros 110 de las otras dos administraciones."

viernes, 23 de febrero de 2018

Ricardo Moreno Castillo: "ESFUERZO, CONSTANCIA Y ESTUDIO, BASES DE LA REFORMA EDUCATIVA"

El catedrático de instituto D. Ricardo Moreno Castillo acaba de publicar un artículo en ABC que es digno de comentario y que se adjunta en esta entrada; el título ya es significativo: "ESFUERZO, CONSTANCIA Y ESTUDIO, BASES DE LA REFORMA EDUCATIVA".

¿Saben Ustedes quién era el Secretario de Estado de Educación en 1982 y luego ministro?. Alfredo Pérez Rubalcaba, que en una de sus frases menos celebradas dijo algo así como "prefiero la mediocridad a que destaquen los de siempre".  

Pues bien, tenemos mediocridad para dar y tomar.

Vamos con el artículo....

Este párrafo final es lapidario pero no por ello menos sensato y fiel reflejo de la realidad: "La única posibilidad de mejorar la enseñanza es desoír a quienes la han destrozado, desterrar de ella los mantras de «aprender a aprender», «controlar las emociones» o «fomentar la autoestima», y reconocer de una vez los errores cometidos que están llevando a España al abismo. Y crear un sistema donde se fomente el esfuerzo, la constancia y el estudio. Solo así podrán los chicos trabajadores e inteligentes procedentes de las familias más desfavorecidas competir en igualdad de condiciones con sus compañeros más afortunados.


1) Leyes educativas progres, del PSOE: 

- descenso estrepitoso del nivel de conocimientos.
- ascenso alarmante del mal comportamiento.
- éxodo hacia la enseñanza privada (muchos de los impulsores de estas leyes llevan a sus hijos a centros privados). 
- escasísimo bagaje cultural de los estudiantes que acceden a la universidad.
- engaño a los alumnos que van pasando de curso por imperativo legal, aprobados misericordiosos, adaptaciones curriculares, etc...
- gran fracaso escolar, repeticiones de cursos y abandono temprano de los estudios.
- los padres que pueden pagarlo llevan a sus hijos a refuerzo, a mejorar lo que  la enseñanza pública no les da, con clases particulares y academias. El hecho diferencial con épocas pasadas, es que ahora los buenos alumnos también buscan refuerzo "privado" a costa de la economía familiar.

2) ¿Qué piden los progres para arreglar el problema que ellos han creado con sus leyes de la mediocridad educativa?:

- más financiación, más gasto público, cuando España no ha dejado de incrementar el gasto público en educación al mismo tiempo que el nivel educativo se hundía. 

Transcripción del artículo: 



EN un artículo publicado en el ABC del día 19 hace el señor Marchesi algunas consideraciones sobre las cuales desearía expresar mis discrepancias. En primer lugar dice que «en los últimos veinte años se ha ido logrando un acuerdo implícito en diversos temas educativos». El único acuerdo es que la enseñanza en España cayó en picado desde la instauración de la Logse, y aunque sus resultados desastrosos están a la vista, sus mentores prefieren negarlos antes que reconocer el error. Error nada inocente, porque en el Reino Unido y en Suecia ya habían sido implantados sistemas parecidos cuyas consecuencias fueron idénticas a las que se dieron entre nosotros: un descenso estrepitoso del nivel de conocimientos, un ascenso alarmante de mal comportamiento y un éxodo hacia la enseñanza privada (del cual participan muchos de los partidarios de la reforma, que piensan que las pedagogías delirantes están muy bien, pero solo para los hijos de los demás).
ABC
Todos los científicos y humanistas de prestigio que conozco están escandalizados del escasísimo bagaje cultural que traen los alumnos al llegar a la universidad. Las humanidades se desmoronan y los estudiantes llegan a las facultades de ciencias ignorando cosas elementalísimas. Escritores como Félix de Azúa, Javier Marías, Eduardo Mendoza, Antonio Muñoz Molina y Arturo Pérez-Reverte; filósofos como Gabriel Albiac, Rafael Argullol, Victoria Camps, Adela Cortina, José Sánchez Tortosa y Fernando Savater; historiadoras como Carmen Iglesias; filólogos como Javier Orrico, Xavier Pericay, Francisco Rodríguez Adrados y Gregorio Salvador, han cuestionado muy severamente nuestro sistema de enseñanza. Pero sus creadores siguen impertérritos, ciegos a los hechos y sordos a las voces más autorizadas.
Como es habitual en el señor Marchesi, la posibilidad de que los problemas que señala puedan ser debidos al sistema que él ha creado ni se le pasa por la cabeza. La culpa la tiene, cómo no, la deficiente financiación. No entiendo cómo alguien puede decir sin ruborizarse que hay que gastar más cuando tanto se ha gastado ya en papeles, informes, burocracia, liberados sindicales, asesores (que suelen ser profesores muy adictos a la reforma pero con mucha prisa por abandonar el aula para no soportar las consecuencias de lo que ellos mismos defienden), y toda una colección de orientadores, pedagogos, psicólogos y expertos que en tan excesivo número deambulan por los institutos. Pero Marchesi olvida que financiar un disparate no hace que el disparate deje de serlo, y que con más cordura y menos delirios se puede obtener un sistema educativo mucho más eficaz y barato. Señala que una de las razones para incrementar el presupuesto está en ayudar a los alumnos con dificultades. A tales alumnos los hemos ayudado los profesores desde siempre de dos maneras. Cuando pones a los alumnos a hacer problemas, vas ayudando uno por uno a los que sabes que les cuesta más trabajo. Pero eso era factible cuando los demás estaban atareados, pero si cuando te centras en un alumno los demás están saltando por encima de las mesas, la ayuda es imposible. El haber despojado al profesor de su autoridad es lo que ha dificultado la ayuda a los menos dotados, no la falta de financiación. La segunda manera de ayudarlos consistía en no engañarlos, y hacerles ver que por mucha ayuda que tuviesen, la eliminación de las dificultades dependía en una gran medida del esfuerzo que ellos hicieran en superarlas.
Se lamenta también Marchesi del excesivo número de alumnos que repiten o abandonan los estudios. No sé de qué se sorprende. Si no se les educa en el hábito de trabajo y terminan pasando de curso a base de aprobados por imperativo legal, aprobados misericordiosos, aprobados por presiones de la inspección o rebajas de enero (técnicamente: «adaptaciones curriculares») ¿cómo podía ser otro el resultado? También desea «que las familias que no disponen de suficientes recursos económicos puedan recibir la misma atención que aquellos que pueden financiarlos». Pues la única manera de salvar la diferencia es que los chicos encuentren en el centro escolar el ambiente que no tienen en casa. Pero si los derechos de los alborotadores están más protegidos que los de quienes quieren aprender, sucede que lo que no tienen en casa tampoco lo encuentran en el instituto y están ya perdidos para siempre.
La única posibilidad de mejorar la enseñanza es desoír a quienes la han destrozado, desterrar de ella los mantras de «aprender a aprender», «controlar las emociones» o «fomentar la autoestima», y reconocer de una vez los errores cometidos que están llevando a España al abismo. Y crear un sistema donde se fomente el esfuerzo, la constancia y el estudio. Solo así podrán los chicos trabajadores e inteligentes procedentes de las familias más desfavorecidas competir en igualdad de condiciones con sus compañeros más afortunados.

domingo, 18 de febrero de 2018

El problema de España: la imposición lingüística


Ahora que se está hablando tanto sobre la casilla para seleccionar educación en español en la preinscripción de los colegios de Cataluña y que en Baleares los médicos y enfermeras están manifestándose en la calle porque les exigen el conocimiento de catalán para ejercer en las Islas Baleares, es necesario recordar lo que sucede en otras regiones con dos lenguas oficiales, por ejemplo en Galicia.

Para ello podemos acudir a las fuentes oficiales, por ejemplo el diario oficial de Galicia, que en su ORDEN de 7 de abril de 2017 por la que se convocan procedimientos selectivosde ingreso y acceso al cuerpo de profesores de enseñanza secundaria nos encontramos con lo siguiente en su Base novena. Acreditación del conocimiento del gallego:

9.1. Las personas que no puedan acreditar el conocimiento del gallego de acuerdo con lo establecido en la base 3.2.1.c) deberán realizar una prueba.

9.3. Valoración de la prueba.
El tribunal valorará esta prueba como «apto» y «no apto». Quedarán excluidas del procedimiento selectivo las personas calificadas «no aptas».

Es decir, para ser profesor en Galicia o sabes gallego o no puedes ser profesor en primaria, secundaria y bachiller en Galicia. Por la vía de hecho, y por la de derecho también puesto que forma parte del ordenamiento jurídico,  se impone una obligación que no es constitucional, la obligación de saber gallego. La Constitución sólo habla del derecho y obligación de saber español.

Se establecen barreras a la libre circulación de los profesores "españoles" entre las diferentes regiones españolas, una persona de Albacete preferirá presentarse a las oposiciones de Andalucía o de Castilla-León porque tiene una prueba menos y no tiene que hacer el esfuerzo de conocer una lengua que le resulta ajena (aunque no tan distinta) pues una cosa es entenderse y otra tener un conocimiento suficiente para impartir una clase en un idioma diferente al de uso habitual del profesor, el español. Lo que se fomenta de esta forma es el espíritu de tribu, el que los españoles circunscriban su vida a la región en la que nacen, la falta de movilidad por España con lo que eso supone de falta de conocimiento de tu propio país, la desconfianza (cuando no el odio) hacia lo de fuera, la mediocridad al frenarse la competencia mediante las barreras lingüísticas.

¿Quién les dijo a los españoles que viven en regiones con otra lengua además del español que sus hijos tendrían que hacer una prueba específica de la lengua regional para acceder a la universidad teniendo que hacer una prueba más que el resto de alumnos españoles con residencia en regiones no bilingües? ¿quién les dijo que el gallego, vasco o catalán iba a tener tanta influencia en las medias de sus expedientes académicos?, ¿quién les dijo que un malagueño que se trasladase a vivir a Galicia tendría que aprender gallego y examinarse de gallego en la selectividad?

¿Quién le dijo a los españoles que aprobaron la Constitución en 1978 que un español tendría graves dificultades para ejercer su profesión en algunas regiones de España por su desconocimiento de las lenguas regionales?  

Esto es un engaño en toda regla y en algún momento habrá que ponerle coto.

Quizás no tenga vuelta atrás la cooficialidad ya que cambiar la Constitución es un proyecto utópico, quizás la solución sea recuperar las competencias de educación, quizás una nueva ley orgánica de libertad lingüística pero lo que se echa de menos es que el problema de la libertad de lengua pase a primer plano en las prioridades de nuestros políticos porque la imposición lingüística no es una cuestión de idiomas es una cuestión de libertades civiles básicas y de igualdad de deberes y obligaciones. Es un clamor de los españoles sensatos acabar con esta locura suicida. 
Lo que se echa en falta es un poco de "verdad" en la aproximación al asunto, superando la insufrible negativa de los políticos (de todos los partidos) a reconocer que existe un grave problema que tiene una gran repercusión en las vidas de los españoles, niños y adultos, en la unidad nacional, en el odio a España. El problema en Cataluña es el problema de España, de todos los españoles, pero lo mismo que sucede en Cataluña está sucediendo en el resto sin que, por ahora, se haya llegado al extremo de una declaración de independencia. No se puede esperar a que la situación se deteriore más. Hay que hacerle frente de una vez.

El problema de la imposición lingüística es de todos los españoles pues todos de una manera u otra lo sufrimos. La receta para resolverlo es la libertad. 

La experiencia en Cataluña nos ha demostrado que el nacionalismo no tiene ni media bofetada, que una vez defenestrados sus dirigentes no ha pasado absolutamente nada y que se puede y se debe ir más allá en el desmantelamiento del tinglado liberticida y corrupto que tienen montado sobre todo en Cataluña pero también en el resto de autonomías bilingües (en el resto de autonomías la corrupción también es un problema, pero al menos no hay imposición lingüística).

En mi opinión, esta cuestión es crucial para España, para su futuro como una unidad nacional, y para el progreso de los españoles, pues la imposición lingüística es un gran lastre en las libertades de los españoles que genera grandes tensiones.

¡Seamos sociedad civil y pongamos nuestro granito de arena para exigir la solución de nuestro mayor problema!


sábado, 10 de febrero de 2018

Nuevo manifiesto por la libertad, la democracia y la verdad histórica.




Del manifiesto se pueden entresacar muchas cosas, y todas buenas, pero me he quedado con una que me ha llamado la atención, el Pacto de Naciones Unidas sobre derechos cívicos y políticos:


"El proyecto de ley viola  asimismo el artículo 19  del Pacto de Naciones Unidas sobre derechos cívicos y políticos, suscrito por España, que en su apartado 49 especifica: “Las leyes que penalizan la expresión de opiniones sobre hechos históricos son incompatibles con las obligaciones que el Pacto impone a los Estados partes en lo tocante al respeto de las libertades de opinión y expresión. El Pacto no autoriza las prohibiciones penales de la expresión de opiniones erróneas o interpretaciones incorrectas de acontecimientos pasados”"

Pues bien, ese Pacto que España ha suscrito sirve en las dos direcciones: nadie podrá castigar la libertad de expresión de aquellas personas de izquierdas que defiendan lo que estimen por conveniente (franquismo igual a nazismo, que el golpe de Estado del año 1936 acabó con el paraíso en la tierra que era la República, etc, etc), pero tampoco nadie podrá castigar la expresión de opiniones de aquellas personas que defiendan lo contrario. 

La libertad es lo que tiene, es un camino por el que circulamos todos, los que pensamos una cosa y los que piensan lo contrario, pero esa libertad no admite que unos impongan a otros "su" verdad con amenazas y penas de cárcel. Eso no es una democracia, eso es un estado totalitario.

jueves, 8 de febrero de 2018

"Tampoco hay que tomárselo a mal. Esas cosas pasan, se olvidan y continuamos"



El PP denunció a ABC por publicar una entrevista a Inés Arrimadas en el día de reflexión de las elecciones del 21D, esas elecciones que nos han costado un dineral para que nadie cambie excepto el presidente de la Generalitat que no podrá ser Puchmamón por incomparecencia.

Menos de dos meses después ya están todos riéndose juntos. Es lo que tiene la política, que nos ahorra la violencia y proporciona muchas ocasiones para la risa. Pelillos a la mar pero a vaquiña por lo que vale.

Es que Rajoy es menos rencoroso que Richard Nixon que vetó al Washington Post por haber publicado los "papeles del pentágono" , el informe encargado por Robert Mcnamara tan de actualidad por la película de Tom Hanks.

Plan E funerario: la propuesta de reforma de la ley de Memoria Histórica de Sánchez


Se echa de menos a alguien como Felipe González en el PSOE, arruinaron España, la dejaron con un paro escandaloso, robaron en el BOE, en el AVE, en la Expo, en la Guardia Civil..... pero al menos nos evitaban las chorradas y el odio sectario de la "nueva izquierda" de Sánchez. ¡Que alguien nos lo saque de en medio! ¡que es peor que el bobo solemne de Zp, hasta hace bueno a Zp!

Me gusta esta parte del artículo de Camacho: "Por Ignacio Camacho en Abc, 

"Esto es lo que el sedicente progresismo ofrece ante el futuro y sus retos. Un salto atrás de ochenta años y una especie de Plan E funerario que en vez de construir rotondas genere jornales trasladando muertos. Una reconstrucción sesgada de la Historia que trata de levantar una falsa legitimidad moral a base de identificar a la derecha moderna –como hace el separatismo catalán– con el franquismo y sus herederos. "


Por Ignacio Camacho en Abc, 

Ala izquierda española le ha pasado factura el conflicto catalán –la unanimidad de las encuestas es irrebatible al respecto– porque siempre se ha movido ante el nacionalismo con cierto complejo. En el pulso independentista contra el Estado se ha quedado sin iniciativa y sin hueco; o no ha encontrado un discurso con el que abrirse paso, que es lo que le ha sucedido al PSOE, o simplemente se ha equivocado de bando en el caso de Podemos. El resultado es una patente incomodidad en la que sólo Susana Díaz, por tener liderazgo institucional, se desenvuelve sin contradicciones internas como ariete socialdemócrata contra el «proceso».

Para salirse de tan desfavorable contexto, Sánchez e Iglesias han decidido apartar el problema de su agenda, como si eso fuera posible, y recuperar un discurso ideológico con su propio acento. Y ante la dificultad de hacer propuestas económicas solventes en pleno crecimiento, han apelado al comodín de la memoria histórica, el antifranquismo retroactivo que dice Leguina, en busca de un espacio donde pisar sin que ceda bajo sus pies el terreno.

El revisionismo de la Guerra Civil da pocos votos nuevos pero al menos mantiene a las huestes de izquierda movilizadas, genera un debate antipático para la derecha y en términos de opinión pública arma un ruido que siempre surte efecto. Por eso le gustaba tanto a Zapatero, autor intelectual de la política de tumbas removidas que el nuevo programa socialista propone reactivar a falta de mejores argumentos. Así que ahí andan las llamadas fuerzas de progreso dispuestas a seguir reinterpretando el pasado, sacar los restos de Franco de su mausoleo y culminar la victoria sobre la dictadura con una heroica depuración del callejero. Sólo que, purgado hasta Pemán, en el nomenclátor urbano apenas debe ya quedar algún erudito local de remotas veleidades falangistas o algún expedicionario de la División Azul con rango de cabo primero. A menos que, igual que Kichi le ha quitado el nombre de Ramón de Carranza al estadio de Cádiz, Carmena se atreva con don Santiago Bernabéu.

Esto es lo que el sedicente progresismo ofrece ante el futuro y sus retos. Un salto atrás de ochenta años y una especie de Plan E funerario que en vez de construir rotondas genere jornales trasladando muertos. Una reconstrucción sesgada de la Historia que trata de levantar una falsa legitimidad moral a base de identificar a la derecha moderna –como hace el separatismo catalán– con el franquismo y sus herederos. La liquidación del pacto de concordia de la Transición mediante el retorno a la España hemipléjica de Ortega, al relato cernudiano de los caínes sempiternos. Lo que queda de la izquierda que transformó España con un pujante y renovador proyecto no es más que una simbólica excavación retrospectiva en las tapias de los cementerios. Para venir de gente joven no podía tratarse de un modelo más añejo.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Nueva vuelta de tuerca con la revisión de la ley de Memoria Histórica

En ABC, hoy, muy buen artículo de: POR ALFONSO BULLÓN DE MENDOZA ALFONSO BULLÓN DE MENDOZA ES CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD CEU SAN PABLO

 

LA ley de Memoria Histórica fue una mala ley. Es verdad que tenía aspectos positivos, como facilitar la búsqueda de los cadáveres de las víctimas de la guerra que aún yacían en el lugar de su ejecución, o potenciar los estudios históricos sobre el periodo. Pero en su planteamiento general había un claro deseo de revanchismo por parte de quienes perdieron la guerra. El punto fundamental de su falsificación de la historia consiste en poner el comienzo de la gran tragedia española del siglo XX en el alzamiento del 18 de julio de 1936, olvidando las causas que llevaron a él, causas que, según Ortega, eran lo primero y más sustancial que había que conocer para opinar del conflicto, y que incluyen hechos tan significativos como que el Frente Popular llegó al poder falsificando el resultado electoral.
Al PSOE y sus adláteres no les interesaba recordar estos antecedentes, y por tanto su visión se limita a que en 1936 había un régimen democrático plenamente equiparable con el que hoy disfrutamos, y unos señores malos, muy malos, que se sublevaron contra él porque no les gustaba la libertad. Y en virtud de ello se ha obligado a cambiar los nombres de numerosas calles y quitar cuantos símbolos podían recordar el régimen de Franco.
La ley era mala, pero empeorable, y a ello se han dedicado con ahínco diversos gobiernos autonómicos, como los de Andalucía, Valencia y Aragón. Se trata de textos similares y que anticipan el que ha presentado el PSOE a las Cortes el pasado 14 de diciembre, sin duda el más sectario y liberticida de todos. Un comentario a fondo de dicho escrito exigiría mucho más espacio del disponible, por lo que señalaré los aspectos que considero más graves para el futuro de España y de la libertad.
El artículo 32 dispone que el Ministerio de Educación se encargará de «la inclusión de la memoria democrática» en «el currículo de la educación primaria, secundaria obligatoria, bachillerato y para personas adultas. Asimismo impulsará, en colaboración con las universidades, la incorporación de la memoria democrática en los estudios universitarios». Un programa de adoctrinamiento en todos los niveles de la enseñanza que irá acompañado del adoctrinamiento del profesorado, mediante la inclusión en sus planes de formación de «la actualización científica, didáctica y pedagógica en relación con el tratamiento escolar de la memoria democrática con el objetivo de dotar al profesorado de herramientas conceptuales y metodológicas adecuadas». El artículo 35 establece que a través de los medios de comunicación públicos se promocionará el conocimiento de la memoria democrática y «se elaborará un manual de estilo para el adecuado tratamiento de la información en materia de memoria histórica». Sobran comentarios.
Toda nación, y más una nación que no pasa por sus mejores momentos, necesita impulsar elementos que potencien su cohesión. Si la memoria democrática fuera el estudio de cómo tras la muerte de Franco los políticos del régimen y las fuerzas de la oposición se pusieron de acuerdo para implantar un régimen de libertades, su propagación podría servir para fomentar la unión entre los españoles. Pero la memoria democrática, tal y como está concebida, es la asunción de que en España hubo una guerra civil con buenos y malos, que ganaron los malos, que los malos estuvieron en el poder durante varias décadas, y que gracias a la lucha contra los malos de fuerzas tan democráticas a lo largo de toda su historia como los comunistas, los socialistas o los nacionalistas volvió a España la democracia idílica de 1936. La renuncia al espíritu de la Transición (y a la verdad) es evidente, y por eso algunos sectores políticos plantean una nueva Transición. «Y puesto que la Transición fue una transición hacia la democracia –afirma Stanley Payne– presumiblemente marcaría el comienzo del abandono de la democracia».
En este sentido parecen ir las disposiciones adicionales del texto, donde se propone una alteración del Código Penal para que se condene a penas de hasta cuatro años de prisión a quienes «enaltezcan o justifiquen por cualquier medio de expresión pública o de difusión el franquismo», y «quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito de alguna de las víctimas». Sanciones que se ven agraviadas en el caso del profesorado: «Se impondrá además la pena de inhabilitación especial para profesión u oficio educativos, en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre, por un tiempo superior entre tres y diez años al de la duración de la pena de privación de libertad impuesta en su caso en la sentencia».
Según la literalidad del texto, me temo que un profesor que explique las razones de los alzados para sublevarse, señale que entre las víctimas de la represión franquista hubo quienes estuvieron implicados en las decenas de miles de asesinatos cometidos en la zona frentepopulista, o se atreva a decir que en la época de Franco hubo en España un gran desarrollo económico y social, es susceptible de ser enviado a la cárcel e inhabilitado para ejercer su profesión. Y sin embargo es evidente que quienes se sublevaron tuvieron buenos motivos para hacerlo (se comparta o no su decisión), que no todas las víctimas de la represión franquista eran ángeles de la caridad, y que en la época de Franco se produjo un desarrollo político y social que facilitó enormemente la transición política.
No es el momento de luchar contra la dictadura de Franco, pues murió hace cuarenta y dos años. Es el momento de luchar en defensa de la libertad que hoy disfrutamos frente a los nuevos aspirantes a tiranos, frente a los que pretenden dejar sin efecto el artículo 20 de nuestra Constitución, que defiende la libertad de expresión en general y la libertad de cátedra en particular. Contra quienes pretenden que sea el Estado, y no los historiadores, en el ejercicio libre de su profesión, quien construya la Historia. Como señalaban hace varios años algunos de los más reputados historiadores franceses: «La historia no es un objeto jurídico. En un Estado libre, no corresponde ni al Parlamento ni a la autoridad judicial definir la verdad histórica. La política del Estado, aun cuando esté animada por las mejores intenciones, no es la política de la historia».
Por todo ello, cuando llegue la hora de votar esta ley en las Cortes, es bueno que nuestros representantes tengan claro que no estarán votando sobre si la dictadura de Franco fue buena o mala, sino a favor o en contra de la libertad en la España del siglo XXI.

¿Cuánto les pagará la Generalitat?


Aunque estoy pensando que seguro que lo hacen gratis et amore, aquí lo de que no cabe un tonto más se ha pasado a aquí no cabe un hijo de mala madre más.

Ahora también piden en las homilías , por gentileza de Somatemps:

“- Al llegar a esta hora vespertina, rogamos por el restablecimiento del gobierno catalán y por la libertad de los consejeros elegidos democráticamente.Roguemos al Señor: Señor ten piedad, Cristo ten piedad.
– Para que ningún gobierno maltrate la dignidad de las personas y respete siempre sus derechos.Roguemos al Señor: Señor ten piedad, Cristo ten piedad.”

martes, 6 de febrero de 2018

Acerca de "Castelló", lo que sucedió con La Coruña

Los socialistos , con el apoyo de Compromis, quieren cambiar el nombre a Castellón de la Plana y dejarlo en Castelló de la plana, como única forma oficial (ahora, ambas lo son).

Al hilo de la nueva ocurrencia de los portamaletas del nacionalismo, me ha venido a la cabeza el gran artículo de Andrés Freire, "El día que La Coruña desapareció", en Libertad Digital del que extracto: 


reconocerse republicana, agnóstica y defensora del matrimonio homosexual.


Está claro que el PP es un partido liberal en el que caben todas las sensibilidades. ¡Desde los 16 años en política! Creo que Cristina Cifuentes se merece ascender el siguiente peldaño y suceder a Mariano Rajoy. Y después hacer un gobierno de coalición nacional con C´ ese (que diría Méndez de Vigo) y el Psoe, ¡total, todos son lo mismo!

Y yo el primero.......


Dice el hombre de paz (Zapatero dixit) que puede pasear tranquilamente por su pueblo, Elgoibar, pero que si pasease por Madrid le insultarían. ¡Qué pena hombre!, ¡qué gente más mala hay en Madrid!.

Si en Elgoibar puedes pasear sin que tu insulten puede ser por dos motivos, bien porque te tienen miedo (a tí y a ETA, claro), bien porque están de acuerdo contigo y comparten tu orgullo de pertenencia a ETA y defienden que sus crímenes eran acciones militares en una guerra por la independencia de "Euskadi" en la que todo valía. En todo caso, ¡mal! , ¡muy mal!, pues ambos sentimientos nos indican y confirmarn que el problema del terrorismo etarra no se ha resuelto como debía, con todo el peso de la ley para que los terroristas no se paseasen orgullosos por los pueblos en los que cometieron sus crímenes y que la sociedad los viera como lo que realmente son: seres abyectos, brutales, crueles y cobardes, especialistas del tiro en la nuca.

Yo estoy deseando que te pases por La Coruña para darte la bienvenida que te mereces. 




Cristina Losada en LD: "Dos lenguas, sólo una verdadera"

Cristina Losada
Gran artículo de Cristina Losada en Libertad Digital.

Viene que ni pintado para explicar la situación que vivimos también aquí en Galicia, describe la hipocresía reinante. Los que más hablan de libertad lingüística, de diversidad, son los que más hacen para cargársela pues aunque teóricamente puedas usar el español en la práctica eres mal visto por ello. 

Lo que le pasó a Cristina Losada en su campaña electoral, lo que le pasa a Inés Arrimadas en Cataluña, el tener que justificar o explicar por qué usas el español en regiones dónde teóricamente tienes la libertad de escoger entre dos lenguas oficiales, es lo que le pasa a cualquier ciudadano cuando decide significarse públicamente por hablar en español. Me ha pasado en reuniones de Consejo Escolar , reuniones de Apa.....


Lo dice muy claro C.L: " Si te atreves a transgredir la norma de la normalización, puedes hablar la otra, esto es, el español, la que las leyes y el establishment político consideran anormal, impropia, invasora, ajena, no importa cuántos ciudadanos la tengan como lengua habitual o materna. Pero has de tener claro que si la hablas, te pedirán cuentas. Nueve veces de cada diez te las pedirán agresivamente como en TV3 a Arrimadas. A ver cuántas palabras has dicho en cada idioma. A eso hemos llegado"

Y no sólo en Cataluña, como dice C.L " Porque también en Galicia, donde el partido mayoritario es desde hace mucho tiempo el PP, resulta obligatorio el uso exclusivo de la lengua gallega en la política autonómica. No hay ninguna ley que prohíba que un político hable en español, pero lo prohíbe la convención"

Los dos últimos párrafos son demoledores: "Tal es el consenso político –y mediático– que reina en las autonomías bilingües. Que los nacionalistas sean hegemónicos o minoritarios es casi intrascendente. Sólo cambian el alcance y la intensidad de la prohibición. Los nacionalistas quieren un monolingüismo de iure y los demás, léase populares y socialistas, un monolingüismo de facto. Unos rechazan el español porque rechazan España, los otros porque cultivan la exaltación de las diferencias y el supuesto amor a lo propio como fórmula de poder. Este consenso significa que sólo tienen títulos para acceder a la esfera pública aquellos que reafirmen su condición nativa a través del empleo exclusivo de la lengua propia. Los ciudadanos que persistan en el error de hablar español, ya saben lo que hay. Tendrán terrenos vedados. Sea la política, sea el empleo público, sean subvenciones y canonjías.

La paradoja de los defensores de la diversidad lingüística española es que en nombre de la diversidad hacen lo posible por suprimirla. Defienden la diversidad en abstracto, pero en los territorios donde existe, allí donde se hablan dos lenguas, todo su empeño es que sólo se hable una. La coexistencia de dos lenguas no es, para ellos, una riqueza, sino una anomalía a corregir. Así convierten la lengua cuyo uso dicen que quieren promover en instrumento de división, en barrera y en peaje. No pueden ser amigos de la diversidad lingüística, mucho menos de los derechos de los ciudadanos, tales enemigos de la libertad"

domingo, 4 de febrero de 2018

Miradas que matan


Para despelotarse


Siempre hay un ministro pepero para una foto ridícula


O dos ministros peperos.....

Si es lo que me gusta del PP , es que son tan progres

“Soy abuela y quiero estar con mis nietas, por favor, no quiero ir a prisión, acato la Constitución…“,

Por amor de Dios, ¿cómo se puede tener tan poca dignidad? (de la página de DolcaCataluña)

Estos "separatas" de chichi nabo no tienen media bofetada y Mariano no se ha enterado todavía: ha aplicado paños calientes y suave vaselina, cuando lo que había que aplicar era mano dura y cerrar todo el tinglado. El nivel de vida en Cataluña se dispararía si no se permitiese a tanto cantamañanas tocar las narices con su "política de país" y nos dejásemos de contemplaciones con tanto listillo que no quiere bajarse del coche oficial a costa del "autogobierno".

"Somos los mismos de siempre"


La entrega del premio de la Fundación Gregorio Ordoñez a Manuel Valls ha estado sembrada de tensión, creo que el PP ha salido bien escocido del acontecimiento. La reseña que hace Libertad Digital es completita.

Por un lado, el miedo a que la presencia de Ciudadanos acaparase el acto provocó unas declaraciones llamativas: "Somos los mismos de siempre"," Aquí estamos con la familia de Gregorio Ordoñez como hemos estado siempre".  Excusas no pedidas.......no se lo creen ni ellos.

Pero lo mejor ha sido la reprimenda de Ana Iríbar, la viuda del vilmente asesinado Gregorio Ordoñez, al PP en general y a Soraya en particular, una reprimenda que me reconfirma en la idea de que en el PP aun queda gente valiente y mucho más valiosa que sus líderes, ¡qué buenos vasallos si tuvieran buen señor!

- respecto a Vascongadas: ""¿No creen que ya va siendo hora de poner en su sitio a los nacionalismos y muy especialmente aquí en Euskadi donde el relato de lo sucedido se pervierte en favor de los asesinos y sus cómplices?¿No creen ustedes que hace falta más tensión por parte de este Gobierno suprimiendo no sólo a corruptos sino también a los herederos de ETA-HB-Bildu de listas y organismos?"

"No puede haber más amnesia moral ni concesiones", "Algunos no estamos por la reconciliación inmoral que promocionan instituciones vascas ni por el perdón; tensión democrática, vicepresidenta"

- respecto a Cataluña: "Hoy, la reivindicación de libertad debe ser más exigente que nunca. Muy especialmente en Cataluña, pero también en el País Vasco. Allí donde el nacionalismo consentido y mimado de este país utiliza las instituciones del Estado para reivindicar su fantasía y poner la casa patas arriba". "La palabra libertad en sus bocas tiene el mismo efecto que la palabra paz en boca de Otegi".

El PP en Galicia es más nacionalista que el Gobierno Balear

El Gobierno balear aprueba el decreto del catalán en la sanidad pese a las dudas jurídicas sobre su legalidad. El decreto aprobado hoy es...